El objetivo es proporcionar a los pediatras y a los profesionales implicados en la atención a la población infantil, todas las herramientas de formación posibles y disponibles.
Un profesional pediátrico tiene una formación que adquiere, mantiene y mejora sus conocimientos, habilidades y actitudes continuamente, lo que le permite que su ejercicio profesional se lleve a cabo de forma competente, esto es con la calidad exigida por la profesión, las organizaciones profesionales, el sistema sanitario y, sobre todo, la sociedad. Para esta formación incluiremos todas las actividades que los médicos llevan a cabo, formal o informalmente.
Se detectarán las necesidades formativas y se pondrán en marcha las actividades adecuadas para cubrirlas. Ahora bien, ¿cómo llevarlo a cabo? ¿cómo conseguir que repercuta en el prestigio de mi centro?
